domingo, 9 de diciembre de 2012
miércoles, 5 de diciembre de 2012
lunes, 26 de noviembre de 2012
En el SENA no esperamos el futuro, lo construimos -Feria de empleo 2012 - Viernes 30 nov-
El Centro Ambiental y
Ecoturístico del Nororiente Amazónico tiene el gusto de Invitarlos a la segunda
Feria de Empleo y Emprendimiento del SENA 2012 que se llevará a cabo este
viernes 30 de Noviembre a partir de las 8:00 a.m. hasta Las 5:00 p.m. en la concha acústica municipal.
La feria de empleo y emprendimiento es un espacio que permite que los habitantes, empresarios, funcionarios y gremios puedan acceder a una variada agenda académica durante la jornada en la que se desarrollan talleres de orientación ocupacional y liderazgo para mejorar las posibilidades de éxito en procesos de selección mediante el desarrollo de temáticas como: Hoja de vida, pruebas psicotécnicas, redes efectivas de empleo, normatividad sobre contratación, inscripción gratuita al aplicativo del Servicio Publico de Empleo, dinámicas de emprendimiento y empresarismo.
En esta edición también se habilitará el escenario para atender a la población vulnerable mediante programas especiales para mejorar su calidad de vida a través de la oferta institucional integral, información sobre las actividades económicas de la región enfocada a la toma de decisiones en la creación de empresa o negocio.
A este importante evento se unen todas las organizaciones que hacen presencia en el Departamento del Guainía y con ellas la exposición de todas las acciones, procesos y productos de cada uno de los programas de formación que realiza el SENA en el municipio y a lo largo y ancho del Departamento a través del programa de jóvenes Rurales emprendedores.
La investigación, inclusión social, formación, productividad y calidad se darán cita en un solo lugar este viernes 30 de y usted esta invitado para hacer parte de esta nueva generación de emprendedores.
Cualquier Inquietud con gusto será despejada por los funcionarios Fabian Páez de la unidad de emprendimiento, Lina Jiménez de Relaciones corporativas o Amparo Camacho del Servicio Público de Empleo
En el SENA no esperamos el futuro, lo construimos, somos SENA, de clase mundial.
Mujer estamos contigo.
Con
los pantalones bien puestos.
<<Estas nuevas mujeres, si uno
logra amarrar y poner bajo control al burro machista que llevamos dentro, son
las mejores parejas>>.
-Hector Abad-
Ante esta ineludible realidad el SENA como entidad de clase mundial y de formación integral para el trabajo se une en pro de los derechos de la mujer y continúa posibilitando espacios y ambientes de formación de calidad e igualdad a lo largo y ancho de sus 33 regionales en todo el país,
La
construcción de relaciones entre los géneros basadas en elrespeto, la
solidaridad, la igualdad y la no discriminación son uno de los más
grandes aportes a la realización de la democracia real.
Elogio a la mujer brava
Por: Hector Abad
A los hombres machistas, que somos como el 96 por ciento de la población
masculina, nos molestan las mujeres de carácter áspero, duro, decidido. Tenemos
palabras denigrantes para designarlas: arpías, brujas, viejas, traumadas,
solteronas, amargadas, marimachas, etc. En realidad, les tenemos miedo y no
vemos la hora de hacerles pagar muy caro su desafío al poder masculino que
hasta hace poco habíamos detentado sin cuestionamientos. A esos machistas
incorregibles que somos, machistas ancestrales por cultura y por herencia, nos
molestan instintivamente esas fieras que en vez de someterse a nuestra voluntad,
atacan y se defienden.
La hembra con la que soñamos, un sueño moldeado por siglos de prepotencia y por genes de bestias (todavía infrahumanos), consiste en una pareja joven y mansa, dulce y sumisa, siempre con una sonrisa de condescendencia en la boca. Una mujer bonita que no discuta, que sea simpática y diga frases amables, que jamás reclame, que abra la boca solamente para ser correcta, elogiar nuestros actos y celebrarnos bobadas. Que use las manos para la caricia, para tener la casa impecable, hacer buenos platos, servir bien los tragos y acomodar las flores en floreros. Este ideal, que las revistas de moda nos confirman, puede identificarse con una especie de modelito de las que salen por televisión, al final de los noticieros, siempre a un milímetro de quedar en bola, con curvas increíbles (te mandan besos y abrazos, aunque no te conozcan), siempre a tu entera disposición, en apariencia como si nos dijeran “no más usted me avisa y yo le abro las piernas”, siempre como dispuestas a un vertiginoso desahogo de líquidos seminales, entre gritos ridículos del hombre (no de ellas, que requieren más tiempo y se quedan a medias).
A los machistas jóvenes y viejos nos ponen en jaque estas nuevas mujeres, las mujeres de verdad, las que no se someten y protestan y por eso seguimos soñando, más bien, con jovencitas perfectas que lo den fácil y no pongan problema. Porque estas mujeres nuevas exigen, piden, dan, se meten, regañan, contradicen, hablan y sólo se desnudan si les da la gana. Estas mujeres nuevas no se dejan dar órdenes, ni podemos dejarlas plantadas, o tiradas, o arrinconadas, en silencio y de ser posible en roles subordinados y en puestos subalternos. Las mujeres nuevas estudian más, saben más, tienen más disciplina, más iniciativa y quizá por eso mismo les queda más difícil conseguir pareja, pues todos los machistas les tememos.
La hembra con la que soñamos, un sueño moldeado por siglos de prepotencia y por genes de bestias (todavía infrahumanos), consiste en una pareja joven y mansa, dulce y sumisa, siempre con una sonrisa de condescendencia en la boca. Una mujer bonita que no discuta, que sea simpática y diga frases amables, que jamás reclame, que abra la boca solamente para ser correcta, elogiar nuestros actos y celebrarnos bobadas. Que use las manos para la caricia, para tener la casa impecable, hacer buenos platos, servir bien los tragos y acomodar las flores en floreros. Este ideal, que las revistas de moda nos confirman, puede identificarse con una especie de modelito de las que salen por televisión, al final de los noticieros, siempre a un milímetro de quedar en bola, con curvas increíbles (te mandan besos y abrazos, aunque no te conozcan), siempre a tu entera disposición, en apariencia como si nos dijeran “no más usted me avisa y yo le abro las piernas”, siempre como dispuestas a un vertiginoso desahogo de líquidos seminales, entre gritos ridículos del hombre (no de ellas, que requieren más tiempo y se quedan a medias).
A los machistas jóvenes y viejos nos ponen en jaque estas nuevas mujeres, las mujeres de verdad, las que no se someten y protestan y por eso seguimos soñando, más bien, con jovencitas perfectas que lo den fácil y no pongan problema. Porque estas mujeres nuevas exigen, piden, dan, se meten, regañan, contradicen, hablan y sólo se desnudan si les da la gana. Estas mujeres nuevas no se dejan dar órdenes, ni podemos dejarlas plantadas, o tiradas, o arrinconadas, en silencio y de ser posible en roles subordinados y en puestos subalternos. Las mujeres nuevas estudian más, saben más, tienen más disciplina, más iniciativa y quizá por eso mismo les queda más difícil conseguir pareja, pues todos los machistas les tememos.
Pero estas nuevas mujeres, si uno logra amarrar y
poner bajo control al burro machista que llevamos dentro, son las mejores
parejas. Ni siquiera tenemos que mantenerlas, pues ellas no lo permitirían
porque saben que ese fue siempre el origen de nuestro dominio. Ellas ya no se
dejan mantener, que es otra manera de comprarlas, porque saben que ahí -y en la
fuerza bruta- ha radicado el poder de nosotros los machos durante milenios. Si
las llegamos a conocer, si logramos soportar que nos corrijan, que nos refuten
las ideas, nos señalen los errores que no queremos ver y nos desinflen la
vanidad a punta de alfileres, nos daremos cuenta de que esa nueva paridad es
agradable, porque vuelve posible una relación entre iguales, en la que nadie
manda ni es mandado. Como trabajan tanto como nosotros (o más) entonces ellas
también se declaran hartas por la noche y de mal humor, y lo más grave, sin
ganas de cocinar. Al principio nos dará rabia, ya no las veremos tan buenas y
abnegadas como nuestras santas madres, pero son mejores, precisamente porque
son menos santas (las santas santifican) y tienen todo el derecho de no serlo.
Envejecen, como nosotros, y ya no tienen piel ni senos de veinteañeras (mirémonos el pecho también nosotros y los pies, las mejillas, los poquísimos pelos), las hormonas les dan ciclos de euforia y mal genio, pero son sabias para vivir y para amar y si alguna vez en la vida se necesita un consejo sensato (se necesita siempre, a diario), o una estrategia útil en el trabajo, o una maniobra acertada para ser más felices, ellas te lo darán, no las peladitas de piel y tetas perfectas, aunque estas sean la delicia con la que soñamos, un sueño que cuando se realiza ya ni sabemos qué hacer con todo eso.
Los varones machistas, somos animalitos todavía y es inútil pedir que dejemos de mirar a las muchachitas perfectas.. Los ojos se nos van tras ellas, tras las curvas, porque llevamos por dentro un programa tozudo que hacia allá nos impulsa, como autómatas. Pero si logramos usar también esa herencia reciente, el córtex cerebral, si somos más sensatos y racionales, si nos volvemos más humanos y menos primitivos, nos daremos cuenta de que esas mujeres nuevas, esas mujeres bravas que exigen, trabajan, producen, joden y protestan, son las más desafiantes y por eso mismo las más estimulantes, las más entretenidas, las únicas con quienes se puede establecer una relación duradera, porque está basada en algo más que en abracitos y besos, o en coitos precipitados seguidos de tristeza. Esas mujeres nos dan ideas, amistad, pasiones y curiosidad por lo que vale la pena, sed de vida larga y de conocimiento.
Envejecen, como nosotros, y ya no tienen piel ni senos de veinteañeras (mirémonos el pecho también nosotros y los pies, las mejillas, los poquísimos pelos), las hormonas les dan ciclos de euforia y mal genio, pero son sabias para vivir y para amar y si alguna vez en la vida se necesita un consejo sensato (se necesita siempre, a diario), o una estrategia útil en el trabajo, o una maniobra acertada para ser más felices, ellas te lo darán, no las peladitas de piel y tetas perfectas, aunque estas sean la delicia con la que soñamos, un sueño que cuando se realiza ya ni sabemos qué hacer con todo eso.
Los varones machistas, somos animalitos todavía y es inútil pedir que dejemos de mirar a las muchachitas perfectas.. Los ojos se nos van tras ellas, tras las curvas, porque llevamos por dentro un programa tozudo que hacia allá nos impulsa, como autómatas. Pero si logramos usar también esa herencia reciente, el córtex cerebral, si somos más sensatos y racionales, si nos volvemos más humanos y menos primitivos, nos daremos cuenta de que esas mujeres nuevas, esas mujeres bravas que exigen, trabajan, producen, joden y protestan, son las más desafiantes y por eso mismo las más estimulantes, las más entretenidas, las únicas con quienes se puede establecer una relación duradera, porque está basada en algo más que en abracitos y besos, o en coitos precipitados seguidos de tristeza. Esas mujeres nos dan ideas, amistad, pasiones y curiosidad por lo que vale la pena, sed de vida larga y de conocimiento.
lunes, 19 de noviembre de 2012
viernes, 16 de noviembre de 2012
lunes, 12 de noviembre de 2012
domingo, 11 de noviembre de 2012
viernes, 2 de noviembre de 2012
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